Utilización de técnicas de control químico

El control químico, especialmente el uso de anticoagulantes, generalmente constituye la base del programa de control en la mayoría de las infestaciones activas de roedores. Un buen programa integrado  requiere, no obstante, que aunque el control químico sea considerado como la opción de control más adecuada, sigan existiendo una serie de decisiones que deben tomarse con respecto a la opción del producto químico más apropiado, así como los detalles relativos a la manera en que se aplicará el rodenticida químico. Se ha resumido la gama de productos químicos alternativos a los anticoagulantes (véase también Clasificación e historia de compuestos para roedores y Alternativa a los anticoagulantes: sustancias químicas y otras técnicas de control). Una buena estrategia integrada requerirá asimismo que se preste atención a los siguientes temas:

Qué producto químico escoger

Mientras que los rodenticidas anticoagulantes de acción lenta ofrecen probablemente la opción de control más rentable, también debe considerarse el uso de raticidas de toxicidad aguda y/o intermedia, siempre que sea posible. Estas alternativas a los anticoagulantes tienen una mayor probabilidad de proporcionar una opción apropiada para el control, allá donde no haya disponibilidad de anticoagulantes o no estén autorizados, y donde hay resistencia a los anticoagulantes en la población de roedores.

Qué formulación usar

Las decisiones sobre el producto químico más apropiado también implicará la elección de la formulación que sea más apropiada para la plaga a controlaren función del entorno en que se está llevando a cabo dicho control. En la actualidad, los cebos rodenticidas están disponibles en una amplia gama de formulaciones entre las que se incluyen, granos sueltos, bolsas de cebo, granulados, bloques, cebo en pasta o bloques blandos y geles. No todas serán igualmente apetecibles para los roedores a controlar y los diferentes cebos presentarán diferentes niveles de riesgo dependiendo del entorno en el que se está llevando a cabo el control. La selección de la combinación más adecuada de los productos químicos y la formulación del cebo es esencial y requiere estudio cuidadoso.

Además de las diferentes formulaciones de cebos hay técnicas adicionales para formular rodenticidas químicos. Estas incluyen polvos de contacto, geles de contacto, espumas de contacto y cebos líquidos. Las fortalezas, debilidades, y los riesgos asociados al uso de estas técnicas deben ser conisderadas en cualquier programa integrado.

Colocación

Una vez decidido qué formulación es la más adecuada, es necesario considerar la mejor manera de colocar el rodenticida, tanto para impedir el acceso a especies animales que no son objeto de control, como también para asegurarse de que sea fácilmente accesible a los roedores que están siendo controlados,de manera que se logre un control rápido y efectivo de la forma más segura posible. Deberá estudiarse el uso de cajas portacebo y las opciones de presentación de los cebos directamente a los roedores (especialmente para la rata noruega) mediante la colocación de cebos dentro de las madrigueras.