Utilización de técnicas de control físico

Es esencial que se preste atención a la utilización de medidas de control físico cuando se emprenda cualquier programa de control de roedores. En muchos países se recomienda que se consideren las opciones de control físico antes que la utilización de las opciones de control con productos químicos, por considerarse que éstas presentan potencialmente un mayor riesgo medioambiental.

Las técnicas de control físico (uso de trampas que causan la muerte, captura con vida, placas pegajosas, ultrasonidos, campos electromagnéticos, disparos, etc.) generalmente no son tan eficaces o rentables como los rodenticidas, particularmente los anticoagulantes. Además, existen problemas por cuestiones humanitarias con las técnicas de captura mediante la colocación de trampas (trampas de captura con vida o que matan, y placas pegajosas), así como los costes de mano de obra asociados a un elevado número de visitas de inspección. Sin embargo, la percepción de los riesgos medioambientales asociados a los rodenticidas, así como las posibles preocupaciones de los clientes, especialmente en la industria alimentaria, relacionadas con la posible contaminación de los alimentos con cebos rodenticidas, significa que la opción del uso de medidas físicas de control se deben tener en consideración en cualquier programa integrado.

El desarrollo de resistencia a los anticoagulantes tanto en la rata noruega como en la rata de los tejados y los ratones comunes aumenta la probabilidad de que las opciones de control físico pueden formar parte del programa de control.

Sin embargo, en la mayoría de las situaciones en que no existen circunstancias excepcionales, el control físico no formará una parte muy importante del programa de control principal, en particular cuando se han de tratar infestaciones severas. Para nuevas tecnologías en técnicas de control remoto que se llevan a cabo con pequeños números de roedores. (Véase también Encuesta)