Seguimiento o monitoreo

Un componente esencial de cualquier programa de control de roedores es conservar y mantener unos buenos registros de todas las operaciones que se han llevado a cabo y, seguidamente, utilizar estos datos para revisar el progreso del programa. Estos datos serán particularmente útiles para ayudar a identificar los tiempos de tratamiento prolongado y sus posibles causas, y ayudará a separar los fallos debido a la resistencia de otras cuestiones.

Además, las consideraciones de seguridad requerirán que deba registrarse, como parte de las medidas de reducción de riesgos, cierta información básica sobre las sustancias tóxicas (o sistemas alternativos de control) que podrían ser utilizados. La evaluación de riesgos realizada como parte de la reducción de riesgos ha de registrarse por separado pero debe estar fácilmente disponible.

Una buena estrategia integrada asegurará de que se registren datos esenciales, incluyendo:

  • Detalles sobre quién ha llevado a cabo la aplicación de rodenticidas y dónde.
  • Análisis de riesgo medioambiental: Posibles rutas de intoxicación de especies no objetivo, incluyendo la intoxicación secundaria, y las medidas adecuadas de reducción de riesgos que se han tomado.
  • Producto tóxico utilizado
  • En dónde y cómo se ha colocado el agente tóxico, incluyendo un plano de la distribución de los emplazamientos de los cebos.
  • Cantidad de producto tóxico utilizado
  • Fechas de las visitas y acciones emprendidas
  • Detalles del consumo de cebo de los roedores en los puntos de cebado
  • Registros de cadáveres recuperados
  • Registros de seguimiento y detección (electrónico, fotográfico, placas de seguimiento, etc.)

Estos datos se registrarán y presentarán de forma que puedan evaluarse fácilmente y, si es necesario se prepararán gráficas de tendencias y listas de qué acciones se han tomado en qué momentos, para mostrar el progreso del programa de control.