Corroboración de la resistencia

La primera indicación de que hay resistencia observada por los profesionales es a menudo el fracaso de prácticas de control que normalmente son eficaces. Sin embargo, hay muchas razones posibles para ese fracaso y es necesario primero considerar cuidadosamente todas las posibles explicaciones (Preparar un control de roedores y determinar el nivel individual de riesgo de resistencia, véase también Lista de comprobación para usuarios). Si tras examinarse se descartan otras explicaciones, un importante paso a continuación es la recolección de muestras de tejido de la plaga sospechada de ser resistente y la confirmación, mediante la secuenciación del ADN, de la presencia de una mutación de resistencia (ENLACE al punto 1: Ensayos de resistencia, y punto 5: Laboratorios). Esto permitirá que los especialistas en resistencia entiendan la naturaleza de la resistencia existente y que desarrollen y propongan estrategias eficaces para eliminar las infestaciones roedores resistentes.

Cuando la resistencia se haya confirmado mediante la secuenciación del ADN o PCR, es esencial compartir esta información con los especialistas locales en resistencia y/o con un grupo de trabajo de resistencia a rodenticidas (véase también Laboratorios), de modo que pueda mantenerse una relación actualizada de la distribución de la resistencia. Quienes aplican anticoagulantes en zonas donde se sabe que existe resistencia, han de formular siempre la hipótesis de que la resistencia está presente en los sitios tratados a menos que exista una prueba fehaciente de lo contrario. Esta medida cautelar tenderá a limitar la propagación de la resistencia, en lugar de promoverla. Por supuesto es muy útil, la confirmación de la presencia o ausencia de resistencias por un estudio individualizado por zonas mediante la secuenciación de ADN .