Colocación de trampas

Existe una amplia variedad de diferentes tipos de trampas para roedores, y muchas más llegan al mercado cada año alegando ser más eficaces que las anteriores. Algunas tienen por objetivo la captura de roedores vivos, mientras que otras están destinadas a matarlos durante el proceso de captura o con posterioridad al mismo. Algunas trampas atrapan un sólo roedor cada vez que se activan, mientras que otras permiten capturas múltiples. Cualquiera que sea el tipo de trampa, su uso eficaz y humano requiere siempre un alto grado de habilidad. Las trampas pueden no matar de manera limpia y por lo tanto deben comprobarse con frecuencia para que los animales capturados, pero que no hayan muerto, puedan ser exterminados de una forma humanamente aceptable. Cuando se colocan trampas que matan en espacios exteriores se deben colocar siempre en túneles para evitar que caigan en ellas especies no objeto de control, como por ejemplo las aves. Las trampas de captura en vivo tienen la ventaja de que, si se revisan con frecuencia, los animales no objetivo capturados en ellas pueden ser liberados ilesos. Algunas autoridades recomiendan que estas trampas se revisen dos veces al día. A fin de satisfacer esos requerimientos, y tener la capacidad de reaccionar en un tiempo muy corto, se recomienda el uso de técnicas de detección y supervisión a distancia. Los animales objetivo capturados deben exterminarse de una forma humanamente aceptable, ya que en algunos países es ilegal transportarlos a otros lugares y soltarlos.

Algunas especies, como la rata de las alcantarillas, son muy recelosas antes nuevos objetos, como las trampas, y son muy reacias a entrar en ellas. Los ratones comunes se prestan, por lo general, con más facilidad a entrar en las trampas, aunque hay informes de plagas de ratones que son imposibles de atrapar debido su comportamiento evasivo ante las trampas. En general, las trampas pueden ser eficaces en situaciones donde las infestaciones, particularmente las de ratones, son pequeñas, pero tienen pocas probabilidades de ser rentables y suficientemente rápidas contra infestaciones de roedores grandes o dispersas.

Un tipo especial de trampa de captura es la de placa pegajosa (o tabla adhesiva). Éstas son láminas de un material que están cubiertas con un potente adhesivo para que los roedores se queden pegados cuando pasan por encima de ellas. Estas trampas son a veces útiles contra los roedores en donde una abundancia de alimentos alternativos hacen que el uso de cebos sea un método poco fiable. Para utilizarlas de un modo compasivo o humano, estas tablas adhesivas deben verificarse muy frecuentemente para que los usuarios puedan eliminar de una forma humanamente aceptable a los animales atrapados en ellas. Aun así, son generalmente consideradas inhumanas y no están autorizadas para su uso en algunos países o, cuando su uso esté permitido, se recomienda utilizarlas únicamente si los otros métodos no son prácticos. A igual que otras trampas, pueden capturar animales y aves que no son el objetivo de control.